Uso responsable, transparente y supervisado de la IA, alineado con el Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act) y el RGPD.
En los servicios de consultoría, formación, marketing digital, desarrollo web y automatización se emplean herramientas de inteligencia artificial generativa como apoyo a las tareas humanas: análisis de datos, generación y revisión de contenido, prototipado, asistentes conversacionales, traducción, síntesis de voz y automatización de procesos.
Entre otras, pueden emplearse:
Todas ellas son herramientas de apoyo y no sustituyen el criterio ni la supervisión profesional.
Cuando un contenido, texto, imagen, audio o vídeo se haya generado o editado significativamente mediante IA, se indicará de forma clara al cliente. Los chatbots identificarán su naturaleza artificial de acuerdo con el AI Act.
Toda entrega pasa por una revisión humana antes de su publicación o uso. La IA no toma decisiones automatizadas con efectos jurídicos significativos sobre personas.
No se introducen datos personales identificables, credenciales, secretos comerciales ni información confidencial de clientes en herramientas de IA sin base jurídica y sin las garantías contractuales necesarias (acuerdos de confidencialidad, planes empresariales con opción de no entrenamiento, cifrado y control de acceso).
Los contenidos generados se revisan para evitar infracciones de derechos de terceros. El cliente recibe la titularidad o licencia adecuada sobre los entregables, en los términos pactados por contrato. Se evita el uso de la IA para desinformación, suplantación, discriminación o cualquier finalidad prohibida por el AI Act.
Esta política se alinea con el Reglamento (UE) 2024/1689 sobre IA (AI Act), el RGPD, la LOPDGDD, la LSSI-CE y la normativa de propiedad intelectual aplicable. Se actualizará a medida que evolucionen la técnica y la regulación.
Última actualización: 21/7/2026.